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Iván Cepeda, Abelardo de la Espriella, Paloma Valencia, Sergio Fajardo y Claudia López presentan propuestas sobre relaciones internacionales: vínculos con EE.UU., alianzas con China, posturas frente a Venezuela y apuestas en comercio exteriores. Aquí le contamos.
Autora: Economía para la Pipol
30 de mayo de 2026
Las relaciones internacionales están cada vez más tensas por las guerras comerciales, líos de diplomacia y los conflictos armados. Y Colombia tiene que tomar decisiones: qué tan amix ser de EE.UU. y de China, cómo pilotear su relación con Venezuela, etc.
Aquí le contamos qué proponen las candidaturas sobre relaciones internacionales, según su posición en encuestas.
Su plan incluye renegociar el TLC* con EE.UU. para proteger el agro nacional, explica un rechazo a la Doctrina Monroe (Una idea que soltó Estados Unidos en 1823 con la frase “América para los americanos”. En teoría sonaba a protección contra Europa, pero en la práctica terminó siendo la excusa pa’ que EE. UU. pudiera estar en los asuntos de todo el continente cuando quisieran). Así que Cepeda se aferra a la premisa de "Colombia para los colombianos", buscando que la relación con Estados Unidos sea de igual a igual.
Además busca tener una “zona de paz”, su postura es que el país debe ser un actor que, en lugar de seguir ciegamente agendas externas se alinee con la defensa de los derechos humanos, rechazar la guerra y potenciar el comercio fronterizo. En esa misma línea, está contra del intervencionismo de EE.UU. y rechaza el g3nocidio palestino.
Busca realizar un censo confiable de los colombianos en el exterior, con el fin de identificar sus necesidades, garantizarles canales de participación política que realmente sirva. y exigir que los Estados receptores les den un trato digno y no discriminatorio.
También propone que el puerto de Tumaco deje de ser visto como un centro de control de drogas y se transforme en un eje estratégico de comercio, proyectado hacia los mercados de Asia, convirtiéndose en una puerta de entrada para nuevas oportunidades económicas
*Tratado de Libre Comercio.
Dice que no saldrá de Colombia durante su gobierno. Delegará las relaciones internacionales*. La idea es mantener su meta de reducir el tamaño del Estado en una cuarta parte y ejecutar un ajuste fiscal.
Aunque no es explícito, hace un guiño a EE.UU. con la eliminación de cultivos ilícitos con fumigación aérea, el fin de las negociaciones de paz con grupos armados ilegales en el país y la lucha contra el narcotráfico. Esta postura implica un alineamiento con la agenda de seguridad tradicional de los Estados Unidos. También afirma que las relaciones con Venezuela serán a través de EE.UU.
La idea detrás de esto es mantener su meta de reducir el tamaño del Estado en una cuarta parte y ejecutar un ajuste fiscal fuerte, mostrando que su prioridad está en lo interno más que en lo externo.
Además, propone transformar a Colombia en una potencia exportadora de propiedad intelectual, especialmente en los sectores musical y audiovisual, aprovechando el talento creativo de la pipol para posicionarlo en el mercado global. Y para facilitar el comercio exterior, plantea una “limpieza” de ineficiencias en entidades clave como las autoridades sanitarias, tributarias y las cámaras de comercio, con el fin de simplificar trámites, reducir barreras y hacer que los productos colombianos puedan salir más rápido y con menos obstáculos hacia los mercados internacionales.
*Al vice, José Manuel Restrepo, o a quien esté a cargo de la Cancillería.
Busca tener apoyo económico y capacitación de EE.UU. para combatir el “narcoterrorismo”, pero deja claro que las operaciones solo las puede hacer la fuerza pública colombiana. En esa misma línea, propone integrarse al “Escudo de las Américas” ( EE.UU nos apoya con tecnología de punta, entrenamiento y coordinación entre países para combatir todo lo ilícito), retomando la idea de cooperación regional sin perder soberanía.
Su apuesta es que Colombia se convierta en un aliado clave para la reconstrucción de Venezuela, con respaldo internacional pero manteniendo autonomía en las decisiones. Al mismo tiempo, plantea comerciar con China, aunque con cautela, cuidando que no se generen dependencias riesgosas. Resalta que la pipol embajadora no debería limitarse a la diplomacia tradicional, sino enfocarse en abrir negocios, atraer inversión y generar oportunidades concretas para el país.
Además, explica que busca ponerle orden al sector exportador con la meta de alcanzar 10 mil millones de dólares adicionales en ventas externas, y también destrabar al menos 2 mil millones de dólares anuales en inversión extranjera directa para impulsar nuevos proyectos.
Garantiza mantener relaciones con EE.UU. para seguridad, comercio y migración, y al mismo tiempo abrir canales diplomáticos que permitan avanzar en la reconstrucción de Venezuela. Su apuesta también incluye fortalecer alianzas con China, especialmente en infraestructura, y con la Unión Europea para diversificar mercados y no depender de un solo socio.
Además, quiere potenciar el comercio aprovechando a la pipol colombiana en el exterior como una ficha clave, volverse pana de Asia y América Latina y posicionar al país como líder en sostenibilidad.
Busca coordinar mejor a las entidades encargadas de comercio y regulación (ministerios, autoridades sanitarias y de control) para eliminar trámites repetidos y acelerar la entrada de productos agropecuarios como cacao, frutas y carnes, además de manufacturas, a los mercados internacionales. Le apostará a crear una plataforma transaccional moderna, que sea interoperable y fácil de usar, para atraer inversión extranjera en sectores como la biotecnología, las energías limpias y la economía marítima.
Apoyar el restablecimiento de la democracia en Venezuela es uno de sus puntos centrales, con la idea de que Colombia juegue un papel activo en la región. También busca atraer empresas internacionales que traigan tecnología para fortalecer a las pymes locales, ayudándolas a crecer y ser más competitivas. En el plano global, plantea cooperar con organismos como la Otan para enfrentar el crimen transnacional y, además, liderar una reforma mundial que despenalice el cannabis y la coca, apostando por un cambio en la política internacional de drogas.
A esto se suman propuestas más específicas: por ejemplo, aprovechar que en 2030 terminan varias concesiones portuarias para crear Nuevas zonas económicas exportadoras, espacios especiales donde, mediante asociaciones entre el Estado, el sector privado y las comunidades, se pueda dar un salto en logística y exportaciones con alto valor agregado.
También habla de la Integración de Clústeres Regionales, que básicamente son grupos de empresas y proyectos que trabajan juntos en un mismo sector y que, conectados con los mercados nacionales e internacionales, pueden convertirse en motores de desarrollo económico para el país
Las candidaturas tienen apuestas muy distintas y hablan de países clave distintos. La mayoría de las candidaturas se refieren a EE.UU., pero sus posiciones son muy distintas y van desde alejarse un poco a acercarse mucho más. Y aunque algunos hablan de China y de Venezuela, faltan propuestas concretas sobre esto.
No vimos propuestas concretas para manejar las tensiones que puede haber entre China y EE.UU. (dado que tenemos relaciones con ambos) y tampoco, puntualmente, cómo depender menos de un solo aliado comercial, uno de los grandes líos de Colombia. Ni de si la diplomacia se manejará por X (Twitter) o si será por canales oficiales.
Hasta aquí todo por hoy.