
Periodista
Soy profesional en Gobierno y Asuntos Públicos con estudios complementarios en Economía de la Universidad de los Andes. Me gusta hacer análisis de datos e investigar.

Economía
Tras la presentación del proyecto del presupuesto del gobierno para 2027, nos preguntamos ¿Es normal que el presupuesto público esté corto de plata? Acá le contamos.
Autora: Valentina Ardila
19 de agosto de 2026
Aunque Gustavo Petro dejó en el Congreso el proyecto de presupuesto público de 2027 por $575,7 billones (desfinanciado en $30,2 billones), hace poco el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, dijo que cambiarán el proyecto que dejó el gobierno anterior. Tienen hasta el 30 de agosto para presentarlo, según las comisiones económicas de la Cámara.
Como en los últimos años presentar los presupuestos desfinanciados se volvió costumbre, nos preguntamos si eso es normal y de dónde saldría la plata pa’ llenar el hueco del próximo año.
Aquí 5 puntos clave pa’ entender este problemón.
Aunque lo ideal es que los Estados no gasten más de lo que tienen, puede que haya años que por la situación económica falte un poco de plata para lograr hacer grandes proyectos y cumplir con cosas como salud y educación.
Aun así, según Valentina Guio, jefe de estudios macroeconómicos de Anif, no es normal que la brecha entre gastos e ingresos sea recurrente como ha pasado en Colombia en los últimos 3 años. El rollo con esto es que si pasa mucho, se va acumulando deuda y, después de un punto, esto puede no ser sostenible. En casos extremos (Colombia no está en esta situación), se llega al default, que es cuando un Estado no puede pagar sus deudas.
Cuando el presupuesto público está desfinanciado normalmente lo que se hace es atarlo a una reforma tributaria o ley de financiamiento que permita recoger plata vía impuestos. El gobierno Petro también presentó en julio de 2026 una reforma tributaria que busca recoger $21,9 billones, pero incluso si se recogiera toda esa plata, seguirían faltando $8,3 billones para cubrir los gastos que proponía el proyecto de presupuesto de Petro.
Cuando un presupuesto público depende de que el Congreso apruebe una reforma tributaria y esta no pasa, el gobierno puede emitir un decreto de aplazamiento. Es decir, congelar algunos gastos y patearlos hasta el último día del año en que se emitió. Si al terminar ese año los gastos aplazados no se hicieron, ya no podrán implementarse.
Gabriel Angarita, director de estudios económicos de la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, nos dijo que cuando se congela el gasto, generalmente lo que se aplaza y congela es la inversión social (como la educación, la salud, lo subsidios y otros proyectos del gobierno) porque pagar la deuda y los salarios del Estado (gastos fijos) es algo que no se puede aplazar. Es decir, si bien toda la pipol colombiana es afectada, le pega más duro a la gente que depende de los proyectos que hacen los gobiernos.
Aumenta el déficit fiscal (la diferencia entre lo que un país gasta y le entra). Aquí la cosa se pone complicada: los países suelen calcular un límite de déficit piloteable, después de eso la vaina sí se puede poner paila porque no es sostenible esa falta de plata.
En Colombia lo que pone estos límites se llama la Regla Fiscal. Esta vuelta es una ley (la 2155 de 2021) que calcula cuál es el déficit fiscal y la deuda máxima que puede tener el país según cómo está la economía año a año y que los gobiernos tienen que cumplir. La Regla Fiscal tiene un botón de emergencia que le permite a los gobiernos no cumplirla en casos excepcionales.
Petro espichó este botón a mediados de 2025 y fue re controversial porque pipol experta, como la gente del Carf (un comité del Estado que se encarga de ver que los gobiernos cumplan con la Regla Fiscal y que sean responsables con las finanzas públicas), decía que no era una situación que ameritara esto.
Alguna pipol experta dice que en Colombia ya estamos llegando a límites paila de déficit. Para 2025 el déficit del país fue del 6,4% del PIB, según el MinHacienda, y pipol experta dice que para 2026 será de entre 6% y 7% del PIB. Esto ya es mucho porque en comparación con otros países de la región (como Perú y Chile que tenían déficits parecidos al del país antes de pandemia) Colombia sigue con déficits altos y no ha vuelto a porcentajes de déficit como los de pre pandemia (por ejemplo, en 2018 el déficit fue de 3%).
Si la plata recogida en la tributaria no alcanza para los gastos, el gobierno tiene que endeudarse para poder pagar lo que falta.
La deuda de Colombia no es ideal. La Regla Fiscal dice que la deuda no debería ser más de 55% del PIB y ni por el chiras puede ser más del 71%. Según datos del MinHacienda, para 2025 la deuda neta fue de 58,5% del PIB y el proyecto del PGN para 2027 estima que se tendrá que pagar $118 billones de pesos en deuda, es decir, 2 de cada 10 pesos del presupuesto se van a la deuda, de los que $87,7 billones son en intereses.
La deuda está alta por muchos motivos que tienen que ver con cosas estructurales y con la gestión del gobierno Petro de cómo funcionan las finanzas públicas del país.
Tanto Hernando Zuleta, decano de la facultad de Economía de Los Andes, como Gabriel Angarita, nos dijeron que este proyecto tiene defectos densos.
El hueco de financiamiento que tiene es un defecto grande porque, como dijimos antes, afecta qué tan sostenible es el Estado y nos afecta a todos vía las cosas que el Estado nos da como la salud y la educación. Y también señalan que es un presupuesto que se lo come los gastos fijos y que no dedica mucha plata a la inversión social (según Anif, solo sube el 0,5%). Esto tiene que ver con que la plata está apretada pero también los gastos que no son fáciles de recortar.
Óscar Morillo, profesor de economía de la Nacional, nos dijo que lo más probable es que el Congreso devuelva el presupuesto por estos problemas para que el nuevo gobierno de Abelardo haga modificaciones. Si esto pasa es muy probable que cambien las prioridades de gasto. Ya con modificaciones, el Congreso lo estudia nuevamente.
Actualmente los ministerios a los que más le destina plata el proyecto del PGN para 2027 de Petro son: Educación, Salud, Trabajo, Defensa y Hacienda.
Este es un tema complicado para el gobierno entrante, ya que tiene que resolver cómo encontrar plata para financiar el gasto y la inversión. Sobre todo, si como ha dicho Abelardo no quieren hacer una nueva tributaria para recoger más plata o, si como ha dicho el minHacienda designado, la tributaria sería para quitar impuestos.
Como hay algunos gastos que no se pueden cambiar tan fácil (los gastos fijos) porque son obligatorios por ley o son los que permiten que el Estado funcione, arreglar las finanzas públicas va a ser un verdadero reto. Según Hernando Zuleta, decano de Economía de los Andes, Abelardo tendrá que mirar primero el tema de cómo reducir el gasto y luego cómo aumentar la inversión.
Según pipol experta, para resolver este rollo se necesitan reformas de fondo a cómo funciona la recolección de impuestos y el gasto del país. Además, para Hernando Zuleta, otra de las prioridades también es que el gobierno entrante converse con organismos multilaterales para mejorar las condiciones de las deudas que tenemos (como pedir intereses más bajos), ya que actualmente tenemos mucha deuda a corto plazo y con intereses muy altos.

Periodista
Soy profesional en Gobierno y Asuntos Públicos con estudios complementarios en Economía de la Universidad de los Andes. Me gusta hacer análisis de datos e investigar.