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Economía
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Pipol ya entramos en épocas electorales y más de uno se estará preguntando quién paga por esas campañas. Píllese está nota.
Autoras: Paula Bedoya, Paula Bedoya
30 de septiembre de 2025
Pipol, mucha gente política ya se montó en el bus de las elecciones, pero ese pasaje no es barato. Hay quienes dicen que la plata de las campañas electorales sale de los impuestos que pagamos… ¿Eso sí es verdad? ¿O de dónde sale la plata pa’ hacer campaña? Veamos.
La Constitución Política en el art. 109 dice que el Estado financiará una parte de los gastos de los partidos y movimientos políticos que tengan personería jurídica, pa’ impulsar la democracia y que las personas puedan participar en la política en condiciones similares (o sea, que no solo la gente de plata o que tiene cómo conseguirla, pueda lanzarse a la política).
También le da plata a las campañas políticas. Eso sí, con unos topes y reglas.
La Ley 1475 de 2011 especifica:
Además, no todo el que haga campaña recibe plata pública. Solo la pipol que saque un mínimo de votos en campañas a alcaldías, gobernaciones, Congreso y Presidencia. Eso se conoce como mecanismo de reposición de gastos por votos.
Por ejemplo, si una persona o partido hizo campaña presidencial entre 2025 y 2026 debe sacar 4% o más de todos los votos válidos que hubo en las elecciones pa’ que el Estado le reconozca plata, según la Ley 1475 de 2011.
Hay dos formas:
Para eso toca hacer algunos trámites. Por ejemplo, pa’ pedir un anticipo el partido o persona tiene que pagar un seguro que responda por la plata que le da el Estado en caso de que no alcance los votos mínimos pa’ eso.
Igual, toca presentar informes de gastos y respetar los topes. Por ejemplo, las campañas presidenciales pa’l 2026 solo pueden gastar $37.110 millones en la primera vuelta.
No. Desde la Constitución Política y la Ley 1475 de 2011 también se permite que haya financiación privada, con reglas. Por ejemplo, pueden financiar las campañas con préstamos, recursos familiares, donaciones de personas o plata que gane el partido, por ejemplo, haciendo un bingo bailable. Eso sí, no se pueden financiar con plata de empresas.
Hay límites por campaña y tipo de recursos privados. Por ejemplo, nadie puede donar más del 10% del máximo de plata de una campaña al Congreso o el 2% en una campaña presidencial.
Eso sirve pa’ que nadie vaya a influir en una campaña y, si gana las elecciones, en la gestión. Peeeero, no siempre reportan los movimientos financieros y eso pone en duda de dónde salen y en qué se la gastan, según Transparencia.
Agradecimientos especiales a Juan Felipe Ávila Suboordinador de Transparencia y Admnistración Pública - MOE (@moecolombia) por sus comentarios claves pa’ desarrollar este contenido.

